Hay cd´s a los que abandoné, porque el escucharlos significaba recordar un momento de mi vida que me provocaba dolor, y por ello los iba dejando en el camino. En algunos casos no sólo eran trabajos concretos, si no grupos. Por qué personalizar tanto?, pues porque hay formaciones que llegan a significar tanto, que parece que te están escribiendo la banda sonora de tu vida. Tienes todos sus trabajos, y se te hacen compañeros inseparables durante una buena temporada. Pero un día te despiertas y ese tiempo se convierte en lo que te hubiera gustado no conocer nunca. Acabas por desterrar todas aquellas cosas que te recuerdan a esos momentos, el perfume lo tiras, la ropa intentas reciclararla lo antes posible, los libros se apilan en la estantería más recondita de tu casa, y los cd´s se dejan de escuchar.
Cuando consigues hacer esto, desvincular esa música y convertirla en neutra, llegas al reencuentro.
Eso es lo que hace poco me ha pasado con una de las mejores bandas de los 90, los siempre brillantes, creativos y camaleónicos Radiohead. Grupo de culto y que han sabido mantener el nivel durante todo este tiempo. Han llegado a mezclar de todo, electrónica, jazz experimental, clásica, música progresiva..., y nos dan con este último album una lección de lo que es la continuación de una estela sin alterar la esencia.
Este febrero me "topé" con "Rainbows" publicado en internet en octubre de 2007, y me enamoré. Conseguí escucharlo con alguien que me hizo olvidar prácticamente los momentos que se habían adueñado de canciones como Creep, o karma police. Y quedaron instalados hinmos nuevos como:
*bodysnatchers
*nude
o la increible y maravillosa * House of cards.
En el castillo de la bella durmiente aparece un principe despertándola de su letargo con un beso. Mi rescate no fue como un cuento de hadas, pero no se le puede quitar el hecho de que fue muy especial.

